Sierra Morena no se recorre: se vive. En este itinerario propuesto, disfrutaremos de paisajes que se quedarán grabados en la memoria. Pueblos blancos, tranquilos, fuentes, arroyos y nacimientos en un trazado que combina historia, naturaleza y deporte. Así es este viaje circular que une El Pedroso, Cazalla, San Nicolás del Puerto, Las Navas de la Concepción y Constantina.
El Pedroso, una puerta al Parque Natural Sierra Morena Sevillana
A la Sierra Norte de Sevilla, se entra por numerosas puertas, pueblos en los que los días pasan con quietud, sólo alborotados los fines de semana, especialmente los otoños, y los comienzos de la temporada de caza. Todos se respira la calma serrana, y son verdaderos balcones a la Sierra.
Hoy entraremos en la Sierra desde la Localidad del Pedroso, en la explanada junto a la ermita de la Virgen del Espino, a las afueras del pueblo.
El arranque es tranquilo, antes de adentrarnos en la antigua carretera que unía El Pedroso con Cazalla de la Sierra. Un firme irregular, curvas suaves y un tráfico casi inexistente nos acompañan durante los primeros kilómetros.

La antigua carretera hacia Cazalla, silenciosa y rodeada de vegetación, marca el inicio perfecto para entrar en la Sierra. Con el asfalto muy roto, solo la transitan los vehículos que van a las explotaciones ganaderas y agricolas de la zona. No es un lugar de paso, y no es fácil ver coches en todo el tramo hasta Cazalla de la Sierra.
Las colonias del Galeón y la cooperativa vitivinícola
A medida que avanzamos, el paisaje se abre, y tras una curva, surge de improviso la fachada de ladrillo de la cooperativa vitivinícola, hoy derruida, pero aún imponente.
Son los restos de un importante proyecto de colonización agrícola de hace 100 años, cuando se repartieron a 70 parcelistas más de 400 hectáreas, levantándose un complejo de bella factura neomudéjar con bodega, viviendas, iglesia y escuela.
La grandeza de la fachada da fe de la importancia agrícola de la zona hace un siglo. Sin embargo, la filoxera acabo con bodega, aunque el cultivo de la vida ha renacido con fuerza en varias zonas la comarca en la última década.
Camino a Cazalla de la Sierra: Subidas suaves y vistas amplias
Aunque subiendo, el trazado se vuelve divertido, con buenas panorámicas de los cerros de la Sierra del Pedroso y La Lima, donde se pueden visitar unas interesantes minas en desuso desde hace más de un siglo, y que pueden visitarse con empresas de turismo activo, contando el cerro con numerosos alojamientos rurales. Por debajo, nos acompaña el barranco del arroyo Matajudíos.
El firme sigue siendo durante trece kilómetros, momento en que la carretera mejora y la subida se hace más constante hasta alcanzar Cazalla de la Sierra, que nos recibe con la fuente de El Judío, donde podremos recargar agua.

El núcleo urbano de Cazalla de la Sierra cuenta con numerosas fuentes públicas que han sido y son utilizadas por la población para calmar su sed.
Hoy no pararemos sino que la cruzaremos para buscar el desvío hasta Constantina, casi al final del pueblo.
De Cazalla de la Sierra a la Ribera del Huéznar
Atravesaremos Cazalla y de forma sorprendente, comienza un descenso rápido y sinuoso que nos deja en la ribera del Huéznar. EL paisaje cambia: humedad, sombra, vegetación exuberante y el frescor del río.
Dejamos la carretera a Constantina a poco de pasar la estación de ferrocarril, buscando San Nicolas del Puerto. Rodamos paralelos a la frondosa ribera, pasando por el área recreativa Isla Margarita, los campings de la Fundición y Los Batanes. Este tramo también puede hacerse por la vía verde, más tranquila, o seguir por la carretera donde disfrutaremos del frescor del bosque en galería —uno de los más valiosos de Sevilla— que nos acompaña y dándonos sombra.
San Nicolás del Puerto, agua y piedra.
Siguiendo la sinuosa carretera, llegamos al área del Martinete junto al Monumento Natural de las Cascadas del Huéznar, donde enfrentaremos una corta subida que nos deja en San Nicolás del Puerto, con el puente medieval sobre el arroyo de los Parrales dándonos la bienvenida.
En verano, un sistema de compuertas crea una playa artificial muy animada y concurrida.

Antes de marcharnos, es una parada obligada al Nacimiento del Huéznar, una surgencia poderosa a la sombra de fresnos y alisos y rodeada de merenderos.
Hacia las Navas, soledad y curvas.
Tras dejar San Nicolas buscando de nuevo a Constantina, volvemos a abandonarla para coger a unos cuatro kilómetros el desvío a la izquierda hacía Las Navas de la Concepción. Se resiste Constantina, pero a cambio, nos encontramos por una carretera aún más solitaria, con repechos constantes hasta llegar al alto de la dehesa de la Viñuela.
Allí comenzamos un descenso rápido y revirado de unos seis kilómetros que nos deja en Las Navas de la Concepción, uno de los pueblos más aislados y auténticos de la Sierra Norte.
En la tranquila plaza del pueblo, podremos refrescarnos en la Fuente de los Leones que ofrece agua fresca, y podremos sentarnos a la sombra de alguna morera.
Las Navas de la Concepción, si se puede caractertizar por una virtud, sin duda es la tranquilidad. Casi imposible no pararse y respirar el ambiente sosegado del que puede ser el pueblo más alejado de la capital. Pero seguimos.
Las 365 curvas
Una vez fuera de las Navas enfrentamos con un largo repecho, tras el cual enlazaremos una serie de bajadas rápidas que nos llevarán hasta el arroyo del Ciudadeja, bonita ribera donde se celebra la romería de la Virgen de Belén en una bella y apartada ermita. Desde el puente sobre el Ciudadeja, nos quedan por delante 18 kilómetros de subidas duras, pero también de las mejores vistas de toda la Sierra.
Es la famosa “carretera de las 365 curvas”, un tramo que exige paciencia pero que nos recompensa con panorámicas inolvidables.
Finalmente, entramos en Constantina, por fin, esta vez en bajada, casi como un premio.
El castillo de Constantina, una historía por todo lo alto.
En Constantina, que rivaliza en capitalidad de la Sierra con Cazalla, nos recibirá la Alameda, tal vez con sus terrazas llenas y bullicio de niños y mayores si es fin de semana.

Esta vez, aprovecharemos para subir al castillo, declarado Bien de Interés Cultural en 1985. Sus orígenes se remontan a una fortificación árabe del siglo XI, aunque la estructura actual es almorávide con reformas posteriores. La Torre del Homenaje, reconstruida tras un derrumbe en 2010, domina un recinto amurallado con siete torres y un antiguo aljibe.

El castillo de Constantina, guardando la Sierra Norte desde hace casi mil años. Una vez arriba, puede uno pasear entre los restos de lo lienzos, y disfrutar de la espectacular torre del Homenaje, en horario de visitas. Las vistas desde el entorno del Castillo son increíbles, un estupendo mirador del pueblo y de la Sierra Morena Sevillana.
Regreso a El Pedroso, entre dehesas
El cuentakilómetros marca 87 km al salir de Constantina. Por delante 20 kilómetros, casi todos en bajada hasta el puente sobre el Huéznar.
Cuando llegamos al puente, cuesta reconocer al Hueznar, ya no es el arroyo trémulo que serpenteaba bajo un bosque denso de alisos y fresnos, sino que ahora se abre paso tranquilo, entre dehesas luminosas y lomas suaves.
Su agua ya no corre nerviosa, sino que poco a poco va llegando, remansado, al Pantano del Huesna, del que es su principal fuente.

Los últimos 5 km son de subida firme hasta El Pedroso, donde termina esta ruta de 105 kilómetros intensos y memorables. Un recorrido largo, exigente y profundamente bello, conformando un viaje que combina historia, naturaleza, cultura, patrimonio y deporte en estado puro.
Al terminar, podemos parar en cualquiera de las ventas de El Pedroso, refrescarnos y recordar los paisajes, las sensaciones, los silencios, las curvas, los colores y toda la luz que nos regala la Sierra Morena Sevillana.
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Datos técnicos de la ruta

Distancia: 107 km
Desnivel 1.500 metros de desnivel acumulado
Perfil: quebrado, con ascensiones sostenidas y descensos largos
Nivel recomendado: intermedio–alto
Esfuerzo: alto por duración y el desnivel acumulado
Época recomendada: En general cualquiera fuera del período estival, cuando las altas temperaturas pueden ser peligrosas a partir del mediodía.
Ideal para Grupos deportivos, cicloturismo de experiencia, Bikepacking ligero
4 de marzo de 2026