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Sierra Morena Cordobesa, las Cascadas del Rio Orejon

Agreste, profunda, no es de extrañar que en esta zona de Cordoba cobijara a grupos de guerrilleros finalizada la Guerra Civil Española.

Hoy viajaremos a través de las primeras estribaciones de la Sierra Morena Cordobesa occidental partiendo de Almodovar del Río hasta las cascadas del Río Orejon. Una zona cercana a Córdoba, pero poco conocida más allá de la capital.

El recorrido, con 93,6 kilómetros y 1.633 metros de desnivel acumulado, no es fácil, exigente, da para mucho: pasaremos por carreteras solitarias, barrancos encajados, ríos que se precipitan entre rocas y el regreso a la vega, dejando atrás algunos de los paisajes más simbólicos del entorno de Córdoba. Una ruta larga de las que dejan huella.

Un recorrido que se abre paso entre castillos, dehesas y montes


Llegamos temprano a Almodóvar del Río, cuya silueta, coronada por el Castillo siempre resulta épica. Dejando el vehiculo en el recinto ferial, atravesamos el pueblo por estrechas callejuelas, saliendo junto a la explanada junto al castillo, vigilante desde lo alto. Pronto, dejamos atrás el pueblo mientras los primeros kilómetros avanzan entre cortijos, campos abiertos y carreteras secundarias casi vacías.

Tras unos kilómetros cómodos, el recorrido nos lleva rápidamente a la altura de Posadas, localidad a las faldas de la Sierra, donde daremos la espalda al Guadalquivir y nos adentraremo poco a poco en la Sierra Morena cordobesa más occidental, desconocida, que guarda algunos de los rincones más auténticos de la provincia.

La carretera empieza a ondularse, los naranjos van dejando paso a los olivos, y finalmente, nos vemos rodeados de encinas y alcornoques, de ganado retinto y ovejas merinas, la dehesa se alterna con zonas boscosas y aparecen las primeras señales del Parque Natural Sierra de Hornachuelos. El tráfico desaparece casi por completo. El silencio manda.

Hacía el corazón de la ruta: agua, barrancos y el paraje del Olivarejo

A medida que avanzamos hacia el interior de la Sierra, el paisaje se vuelve más abrupto y profundo.

Las lomas se encadenan, vamos pasando de un valle a otro, no hay descanso, con virajes cada vez más estrechos y la vegetación se vuelve más densa, con las primeras manchas de pinos.

Seguimos subiendo por la Carretera que lleva a Villaviciosa, que dejaremos en un cruce hacía la izquierda, donde, de improviso, aparece uno de los grandes momentos del recorrido: las pequeñas cascadas del río Orejón, un rincón fresco, vivo y sorprendente.

No es un salto espectacular, pero la naturaleza crea un rincón perfecto: barranco encajado, vegetación ribereña densa, agua corriendo y saltando entre musgos y rocas. El contraste con las lomas secas de alrededor es brutal. Hay que parar aquí. Escuchar el rumor del agua.

Hacia el norte, corriente arriba, la cerrada vegetación nos impide ver más allá de unos metros, hacia el sur, el horizonte se abre con el Cerro del Escoboso, imponente barrera sobre el Rio Cabril a con más de 500 metros de altura.

La ruta sigue con suaves ondulaciones, se coge velocidad, rodamos por zonas amables, con amplios prados y restos de apriscos, dejando a un lado y a otro explotaciones ganaderas como la Casa de las Huertas de Soria, las Albertillas, o la casa del Campamento, en rápida bajada antes de acometer una nueva rampa, nada más pasar el bonito arroyo de la Nava, que nos exigirá esforzarnos para llegar a uno de los puntos fuertes del día, el paraje del Olivarejo, junto a los restos del cortijo del mismo nombre.


A pocos metros de coronar la subida y llegar al Olivarejo, nos sorprenderá una fuente en la misma carretera, junto una zona recreativa, actualmente en desuso. Puede ser una buena ocasión para refrescarnos cuando llevamos más de la mitad del recorrido:


Este paraje del Olivarejo, junto a otros de los Boquerones y la Fuente de Bernardo, fueron escenario de numerosa actividad guerrillera antifranquista tras el término de la Guerra Civil. No llegó a alcanzar la intensidad de otros focos andaluces, pero sí mantuvo una presencia estable de partidas que utilizaban estos barrancos y cortijos aislados como refugio, pues se trataba de un balcón natural sobre un paisaje inmenso de colinas y montes cubiertos de encinas.


El paraje del Olivarejo ofrece una de las vistas más amplias de este recorrido por la Sierra Morena occidental.

La gran bajada hacia el Guadiato


Tras coronar una de las cotas más altas del día, con 450 metros, comienza una bajada larguísima, interminable, que durante cinco kilómetros de vértigo nos dejará a pie de río en la cota de 222 metros.

De pronto, el paisaje se abre hacia el valle del río, que serpentea entre montes antes de acercarse al Embalse de la Breña. El Guadiato forma uno de los más imponentes valles de la provincia, con el lecho del rio encajado entre paredones de piedra cubiertos de cerrada vegetación.


Como todos los valles, una vez abajo, nos muestra su otra cara ya que comenzaremos una de las subidas más exigentes del día, larga y constante. Pronto dejaremos a lo lejos el lecho del rio, ya un hilillo perdido entre cerros.


Santa María de Trassierra: recreo serrano de Córdoba

La llegada a Santa María de Trassierra marca un cambio de ambiente. Tras tantos kilómetros de soledad, nos encontramos un núcleo serrano muy ligado al ocio y al descanso de la gente de Córdoba: casas de recreo, urbanizaciones dispersas, bares y fuentes donde siempre hay movimiento.

Es un buen lugar, si hay tiempo y ganas, para hacer una corta parada y recuperar fuerzas antes del tramo final.


El regreso al Guadalquivir: descenso hacia la vega y el núcleo histórico de Medina Azahara

Desde Trassierra, la ruta se relaja, regalándonos una vista infinita. La carretera desciende rápidamente hacia la vega del Guadalquivir.


En pleno descenso dejaremos a la izquierda uno de los grandes tesoros del entorno de Córdoba: la antigua ciudad de Medina Azahara. Aunque la ruta no entra en el yacimiento, es obligada la visita a Medina Azahara disponiendo de tiempo, y pasear por los restos del que fue el lugar más importante de Alandalus.


Los últimos kilómetros son tranquilos, casi meditativos, mientras el castillo vuelve a aparecer muy lejano, en el horizonte. Una vez llegado a nuestro destino, la sensación es extraña, no es cansancio, es placer


En la memoría queda la sensación de haber disfrutado con todos los sentidos de la belleza de nuestros pueblos, de un paisaje modelado por la mano del hombre, por ganaderos y agricultores que han dado forma a estas tierras durante generaciones.

Sierra Morena Cordobesa, un territorio natural que ofrece frutos, trabajo y también disfrute para quien quiera descubrirlo.

Puedes descargarte el TRACK AQUÍ


Ficha técnica


Distancia: 93,6 km

Desnivel acumulado: 1.633 m

Tipo de firme: carretera asfaltada, tramos estrechos y zonas con firme irregular

Tráfico: Muy bajo en la mayor parte del recorrido

Puntos destacados: Cascadas del Orejón, paraje del Olivarejo, bajada al Guadiato, Santa María de Trassierra, Castillo de Almodovar del Río

Dificultad: alta por distancia y desnivel

Recomendaciones para disfrutar la ruta

Mejor época: otoño, invierno y primavera. En verano el calor puede ser extremo.

Agua: imprescindible rellenar en Trassierra y en las fuentes serranas; hay largos tramos sin servicios.

Bicicleta recomendada: Bicicleta de ruta.

Precaución: zonas de sombra húmeda, curvas ciegas y tramos con desprendimientos.

Es una ruta larga , conviene dosificar y dejarse llevar por el ritmo de la sierra.




24 de febrero de 2026

Asaja Sevilla, ha recibido una ayuda de la Unión Europea con cargo al Programa de Desarrollo Rural de Andalucía 2014-2022 (Medida 19 Leader), a través del Fondo Europeo de Desarrollo Rural (FEADER) para el Proyecto Caminos Vivos, www.caminosvivos.com que tiene por objetivo la Creación, difusión y promoción de diferentes rutas turísticas, con la colaboración del Grupo de Desarrollo Rural Serranía Suroeste Sevillana